Poniéndolo en foco
- Communication Council

- 16 feb
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Para escuchar su voz, debemos filtrar intencionalmente el ruido y enfocarnos en Cristo. El ruido no es solo sonido; también puede ser información inútil o distracciones constantes que interfieren con lo que intentamos discernir.
En fotografía, el ruido desenfoca la imagen y reduce su claridad. Para enfocar con nitidez el sujeto, es necesario filtrarlo deliberadamente.
Mientras nos esforzamos por ver y escuchar a nuestro Salvador, el adversario se esfuerza activamente por introducir ruido en nuestras vidas, distorsionando tanto la imagen como el sonido. Este ruido a menudo se manifiesta en las redes sociales, la comparación, el dinero, el trabajo o el desánimo. La claridad solo regresa cuando, conscientemente, volvemos a centrarnos en el Salvador.
Lo hacemos diariamente mediante la oración sincera, el estudio y la meditación de las Escrituras, la planificación y la asistencia a las citas del templo, la invitación a otros a seguirlo y la participación de la Santa Cena cada semana.
No hay autoenfoque espiritual que nos mantenga centrados en Cristo. La visión y la audición claras se logran mediante un esfuerzo constante e intencional: elegirlo a Él, una y otra vez, cada día.
El hermano Tyler Campbell y la hermana Rachel Watson
Representantes de estaca de jóvenes adultos solteros

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